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Adaptándose a una nueva ciudad

Adaptándose a una nueva ciudad

Cambiar de ciudad por motivos laborales, familiares, de estudios…es una situación que se da en los hogares cada vez más a menudo, pero no es nada fácil.

Al llegar a tu nuevo destino todo es distinto: casa, trabajo, compañeros…sin duda lo primero que haces es asustarte, pero respira hondo porque es completamente normal. Las personas somos animales de costumbres y salir de nuestra zona de confort siempre cuesta, la adaptación suele llevar un tiempo. Necesitaremos al menos unos meses para ir sintiéndonos cómodos en nuestros propios pies, empezar a apuntarnos a cosas, conocer gente, relacionarnos con ellos…

Para conseguir adaptarse a una ciudad nueva es necesario un poco de paciencia y también tener en cuenta los puntos básicos que debemos cubrir rápidamente al mudarnos: dinero, salud, casa y por supuesto, relacionarnos con otras personas.

Aunque es cierto que el dinero no es lo más importante, tener unos ahorros que nos hagan sentir seguros facilitará mucho este cambio de aires. Asegurarte de tener un contrato antes de mudarte de ciudad también ayuda por supuesto.

La salud…no somos conscientes de lo importante que es nuestra salud hasta que estamos enfermos y cuando nos recuperamos se nos vuelve a olvidar demasiado pronto. Afrontar este tipo de cambios tan bruscos nos puede suponer ansiedad, estrés e incluso algún que otro tic nervioso por eso debemos respirar hondo e ir poco a poco.

Cuando llegamos a un lugar nuevo en el que no conocemos a mucha gente es normal bloquearnos o deprimirnos en un primer momento pero comer y dormir bien y hacer un poco de ejercicio cada día sin duda mejorarán nuestro estado de ánimo además de nuestro cuerpo.

La casa en la que vas a vivir también es realmente importante que te resulte cómoda, un refugio en el que puedas descansar y reponer fuerzas, un lugar tranquilo en el que estés a gusto.

En cuanto a las relacionarnos, está claro que somos animales sociales por lo que necesitamos estar con otras personas, hablar con ellas, sentir que nos entienden… lo normal cuando te mudas a otro país o ciudad es que no conozcas a nadie o sólo a conocidos con los que no tienes mucho trato. Lo mejor que podemos hacer al cambiar de ciudad es apuntarnos a actividades nuevas en las que conozcamos a gente como puede ser un curso de idiomas o un nuevo deporte.

Lo más importante es ver este cambio como un nuevo reto no como una penitencia, se aprende y también se crece.