Lagarto en Acción

Ideas limpias :)

Síguenos:
Cómo convivir en un piso compartido

Cómo convivir en un piso compartido

El elevado precio de alquiler de los pisos unido a los bajos salarios llevan a muchos jóvenes (y no tan jóvenes) a decidirse por compartir piso.

La actual situación económica ha llevado a un montón de personas a optar por esta opción con el objetivo de ahorrar tanto en el precio del alquiler como en otros gastos tales como la luz, el agua o el gas. Pero aunque parezca la solución a todos nuestros problemas, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Ventajas e inconvenientes de compartir piso

Entre las principales ventajas vivir con otras personas está sin duda compartir los gastos de la vivienda, al dividirse éstos entre todos los integrantes del piso se hacen frente más fácilmente. Algo similar ocurre con las tareas del hogar puesto que si los inquilinos se reparten apropiadamente los distintos quehaceres se logrará un importante ahorro de tiempo y esfuerzo. Otra de sus mayores ventajas es el hecho de que compartir piso con otras personas nos puede suponer en ocasiones una prueba, un reto persona. No se trata de una tarea sencilla pero puede servir y mucho para madurar, adaptarnos y respetar la forma de vivir de otras personas.

Los mayores inconvenientes de compartir piso son en primer lugar que alguno de los compañeros se niegue a pagar su parte mensual o bien los gastos comunes que se dan en la vivienda. No es muy común pero si se da algún conflicto de este tipo es complejo de solucionar. Igualmente difícil es convivir con determinadas personas con caracteres opuestos al nuestro, por eso lo mejor es en la medida de lo posible conocer a las personas con las que se va a vivir.

Consejos para una convivencia feliz

Para facilitar la convivencia y tratar de estar lo mejor posible, lo mejor es que desde el primer momento se marquen unas normas de convivencia y que éstas se acaten.

Cumple con tus tareas a tiempo e intenta que los demás también lo hagan. Las distintas tareas de la casa es mejor alternarlas cada semana para que nadie haga siempre lo mismo, a menos claro está que alguno de los inquilinos tenga algún tipo de preferencia en cuanto a la limpieza.

Es esencial que recuerdes que no vives solo, compórtate y piensa en los demás. Finalmente, intenta relacionarte y llevarte bien con el resto de compañeros. Fomenta la comunicación para evitar malos entendidos y sobre todo no escapes de los problemas.