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Nosotros también sabemos poner una lavadora

Nosotros también sabemos poner una lavadora

Cada año aumenta el número de personas adultas que deciden que prefieren vivir solas. ¿El principal motivo? En la mayoría de los casos es la independencia que se logra con este cambio pero así como vivir solo tiene sus ventajas, también tiene sus inconvenientes.

Ventajas e inconvenientes de vivir solo

Entre las principales ventajas que tiene vivir solo destaca que nadie controla nuestros horarios, es decir, no tenemos que dar explicaciones sobre lo que hacemos o dejamos de hacer, cocinamos y limpiamos cuando queremos y ocupamos toda la casa como queremos.

Por otra parte, también es cierto que la casa estará siempre vacía, no tendremos con quién hablar sobre cómo nos ha ido el día y además tendremos que hacer frente a todas las tareas y gastos que un hogar conlleva.

Vivir solo en ocasiones es una decisión, otras veces, como cuando nos separamos de nuestra pareja, simplemente parece la opción más lógica ya que volver a compartir piso con amigos, conocidos o desconocidos puede dar la sensación de ser “un paso para atrás” después de vivir en pareja.

Consejos antes de poner tu primera lavadora

Es posible que si siempre hemos vivido con alguien, bien con nuestra familia, con amigos o en pareja, nunca nos hallamos visto en la situación de tener que realizar todas las tareas del hogar y de repente tengamos dudas sobre cosas tan cotidianas como poner una lavadora.

Si tú también te encuentras en una situación similar podemos ayudarte con unos pequeños consejos antes de poner tu primera lavadora:

Lo primero que debes hacer antes de nada es mirar bien en los bolsillos antes de lavar nada porque las monedas, caramelos o el DNI son cosas que es mejor evitar meter en la lavadora. Asegúrate de vaciar bien los bolsillos.

Antes de lavar asegúrate también de hacer cerrado todas las cremalleras y botones, desdoblado los puños y abrochado los cinturones. La ropa interior es mejor lavarla en una bolsa para la ropa o dentro de una funda de almohada para protegerla al tratarse de prendas delicadas. Los vaqueros se lavan del revés para evitar que se desgasten más o se destiñan.

Seguro que esto se lo has oído decir a tu madre cientos de veces: lava los colores oscuros y los claros por separado. Otra opción es clasificar los tejidos según la temperatura de lavado que recomiende su etiqueta.

No llenes la lavadora: si está muy llena, la ropa no podrá girar dentro del tambor y apenas se lavará. Lo más normal es que al ocurrir esto queden restos de detergente en la ropa y te toque lavarla de nuevo.

¿Cómo poner una lavadora?

A grandes rasgos todas las lavadoras son bastante similares en cuanto a elementos que la componen: cajetín para el detergente, programa de lavado y tambor.

El cajetín suele dividirse en tres partes, dos para el detergente y uno para el suavizante. La primera parte es para el prelavado por lo que si la ropa está muy sucia verteremos detergente en los dos primeros departamentos. Otra opción es comprar detergente líquido y colocarlo dentro del tambor. Normalmente se suele echar un cacito de detergente y un tapón de suavizante.

Los programas de lavado por su parte dependen del modelo de lavadora del que se trate aunque todos ellos tienen símbolos similares y la pertinente explicación o bien en la lavadora o en sus instrucciones.

Tras seleccionar el programa que más se adecue a nuestras necesidades tan sólo tendremos que hacer clic en el botón de inicio. Según el programa que hayamos seleccionado el lavado tendrá una duración distinta aunque el estándar es de una hora.